¿YA TE HICISTE LOS CONTROLES?

Cáncer de Riñón: por temor al coronavirus, se demoran diagnósticos y tratamientos

Los especialistas aconsejan que no se deben seguir postergando estos estudios, ni interrumpir los tratamientos porque las enfermedades avanzan, sin esperar a que pase la pandemia.

Por
Escrito en SALUD el

Las restricciones a la movilidad, el miedo al contagio por COVID-19 y un ambiente de incertidumbre a nivel sanitario hicieron que muchas personas demoraran la visita al médico y la realización de los estudios y los tratamientos. Tanto es así que los especialistas estiman que, a nivel global, se redujo cerca de un 30% el diagnóstico de cáncer de riñón en 2020.

En aproximadamente el 60% de los casos, el cáncer renal se detecta incidentalmente, mediante estudios que se realizan para otras condiciones, como por ejemplo ecografías abdominales o exámenes de orina de rutina en los que se refleja la presencia de un número elevado de glóbulos rojos.

“Ello nos permite en muchos casos detectar el cáncer en forma temprana, aunque sea en forma accidental. Sin embargo, este tipo de estudios de rutina también sufrieron importantes interrupciones a causa de la pandemia: por ejemplo, a nivel mundial se observó una reducción del 50% en la realización de estudios por imágenes. Todo esto contribuyó a una disminución en la detección temprana de los casos”, explica el doctor Matías Chacón (MN 86.697), médico oncólogo, Jefe de Oncología Clínica del Instituto Alexander Fleming.

Aquellos tumores renales que, por distintos motivos, no son diagnosticados en estadios iniciales se suelen sospechar luego, a partir de algunos síntomas como la presencia visible de sangre en la orina, también por dolor, fiebre, pérdida de peso, anemia o la auto-palpación de algún bulto. De todos modos, por lo general, estos síntomas no se dan en estadios iniciales, lo que hace que los diagnósticos a partir de sintomatología tiendan a llegar en etapas avanzadas de la enfermedad.

Factores de riesgo

Ser varón, tener más de 60 años y estar en tratamiento de diálisis, ser afrodescendiente o tener antecedentes familiares de esta enfermedad incrementa las posibilidades de desarrollar un cáncer de riñón. Contribuyen también el tabaquismo, el exceso de peso y ser hipertenso. Sin embargo, es una enfermedad muy prevalente, que se puede dar más allá de estas consideraciones, y que -detectada a tiempo- ofrece un mejor pronóstico de tratamiento.

En la Argentina, según las proyecciones de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC), en 2018 se comunicaron 4.889 casos de cáncer de riñón, de los cuales el 90% corresponde al denominado ‘carcinomas de células renales’ (CCR). Esto ubica al cáncer renal en el quinto lugar luego de los tumores de mama, colon, próstata y pulmón.

Obstáculos en el tratamiento

Con relación al acceso a los tratamientos en nuestro país, Claudia Miranda, paciente oncológica y presidenta de la asociación civil VICARE (Vivir con Cáncer Renal), sostuvo que siempre fue conflictivo y que la situación general se ve agravada por la pandemia: “el acceso a los tratamientos en la Argentina es muy complicado, tanto con las prepagas, las obras sociales o con el Estado. Cuando finalmente resolvemos el tema burocrático, muchas veces la medicación está en falta o ya no le sirve porque la enfermedad avanzó y necesita otro tipo de tratamiento. Esto se profundizó con la pandemia”.

Para su abordaje, las estrategias terapéuticas son la cirugía (cuando el tumor se encuentra en etapas iniciales, que es el único tratamiento de carácter curativo), medicamentos -mayoritariamente de administración oral-, la inmunoterapia o la combinación de ambas. Estas modernas alternativas terapéuticas han demostrado prolongar la sobrevida y mejorar la calidad de vida de los pacientes en etapas avanzadas de la enfermedad.

Contención y asesoramiento

La asociación VICARE participa de una Red de más de 80 organizaciones de pacientes vinculadas a la problemática del cáncer, distribuidas en todo el territorio nacional, que tiene por objeto contener y asistir a las personas que están transitando una enfermedad oncológica. 

“Para atravesar mejor la enfermedad, es recomendable recurrir al acompañamiento psicológico, ya que la cabeza es tremenda y maneja tu vida. Aconsejo hacer ejercicio al aire libre, caminar, alimentarse en forma saludable y, fundamentalmente, no aislarse: muchas veces no se encuentra el apoyo en la familia -no porque no estén-, sino porque ellos no padecen la enfermedad. Recomiendo acercarse a alguna asociación de pacientes para compartir nuestras vivencias con otros pares que estén transitando lo mismo, poder hablar de lo que sentimos y de lo que nos duele”, concluyó Claudia Miranda.

Más info: www.vicare.org.ar o por mail / info@vicare.org.ar